En el escenario del Teatro Oficial Juan de Vera la danza no es solo movimiento, es pasión, disciplina y entrega absoluta.

Cada ensayo silencioso, cada paso repetido hasta el cansancio, cada función que eriza la piel del público, nos recuerda que el arte vive en el cuerpo de quienes se animan a sentirlo y expresarlo.

Ser bailarín es transformar emociones en movimiento, es contar historias sin palabras y es dejar el alma en cada aplauso.

Hoy honramos a quienes hacen del escenario su casa y del arte su vocación.

¡Feliz Día del Bailarín!

Agradecemos a Lucía Toledo, directora artística del Teatro Vera, y a los bailarines Anna Victoria Saade, Ezair Favilla Lanari, Vɑleƞ Sɑɑɗe y Jeremías Guayaré.